- ¿Qué es un fideicomiso?
Un fideicomiso es una entidad legal que se establece cuando una persona traspasa el control de ciertos bienes a una tercera persona. La persona iniciando el traspaso se llama el fideicomitente (“Settlor”), la persona (o las personas) encargada de administrar los bienes se llama el fiduciario o fideicomisario (“Trustee”), y la persona (o las personas) quienes reciben el beneficio de estos bienes son los beneficiarios (“Beneficiaries”).
Las leyes que gobiernan a los fideicomisos se han ido desarrollando desde el tiempo del sistema legal anglosajón. Estas leyes son muy comunes en aquellos países que han adoptado los principios de las leyes inglesas, como los Estados Unidos y muchas jurisdicciones del Caribe.
Es importante entender que aunque el traspaso de bienes al fideicomiso está bajo el control del fiduciario, dichos bienes no se convierten en propiedad del fiduciario. El fideicomitente puede elegir mantener el derecho de revocar o terminar el fideicomiso, y también puede imponer limitaciones y prohibiciones sobre el uso y la inversión de los bienes. Además, las leyes que gobiernan los fideicomisos obligan al fiduciario a administrar los bienes en la forma mas ventajosa para los beneficiarios. Cualquier ganancia que logre el fiduciario, a través de las inversiones del fideicomiso, pasa a los beneficiarios. El fiduciario que viola la confianza de dicho cargo se verá obligado a rendir cuentas por pérdidas incurridas por el fideicomiso como resultado de dicha violación – y también podrá estar obligado de pagar una serie de multas. (Un fiduciario no es responsable por las pérdidas normales de negocios incurridas por el fideicomiso). A menos que el fideicomiso especifique lo contrario, el fiduciario tiene el derecho a recibir remuneración por los servicios que él provee al fideicomiso. Si el fiduciario así lo desea, puede renunciar a la remuneración.
- ¿Por qué tener un fideicomiso?
Hay muchas razones por las cuales uno puede decidir establecer un fideicomiso. Sin embargo, un fideicomiso es especialmente útil para proteger los bienes contra los impuestos de sucesión y para asegurar la herencia de los bienes. Un fideicomiso puede garantizar que los bienes pasen de una generación a otra, sin demasiada demora, y como el fideicomitente lo ha determinado. Esto puede ocurrir porque los bienes del fideicomiso se consideran separados, y no parte de los bienes del fideicomitente (El impacto de los impuestos depende en el tipo de fideicomiso que se ha establecido – por ejemplo, si es un fideicomiso revocable o irrevocable). Sin el fideicomiso, el traspaso de bienes a los herederos tendrá que pasar a través de un testamento, lo cual demora el trámite y requiere un proceso judicial. Si no hay ningún testamento, el traspaso de bienes ocurriría bajo las leyes de la jurisdicción de la residencia del difunto. Un fideicomiso también puede asegurar que los bienes del fideicomitente se administren en una forma cuidadosa, como el fideicomitente mismo ha establecido. Un fideicomiso puede ser establecido para el beneficio de un grupo de personas, los Beneficiarios, o para alcanzar algún fin, por ejemplo, como el establecimiento de una institución benéfica.
Además, el fideicomitente puede utilizar un fideicomiso para proteger sus bienes de acreedores y contra demandas del gobierno de su país de residencia. El hecho de establecer el fideicomiso en el extranjero le asegura al fideicomitente el anonimato en la tenencia de sus bienes.
- ¿Qué se requiere para establecer un fideicomiso?
Hay pocos requisitos para establecer un fideicomiso. El fideicomitente debe traspasar algunos bienes al fideicomiso para comenzar el mismo. Siempre se puede agregar más bienes al fideicomiso en el futuro. También es necesario que el fideicomitente nombre, específicamente, quienes son los beneficiarios. Además, el fideicomitente deberá establecer quién será el fiduciario. Si el fideicomitente no elige a alguien, o si el fiduciario fallece y no hay ninguna cláusula estableciendo su sucesor, la corte que gobierna la jurisdicción del fidecomiso elegirá un nuevo fiduciario.
Un fideicomiso puede ser establecido durante la vida del fideicomitente – el fideicomiso viene a hacerse vigente cuando el fideicomitente firma los documentos legales – o en el momento en que fallece el fideicomitente.
- Distintos tipos de fideicomisos
Un fideicomiso puede ser revocable – lo cual significa que el fideicomitente puede revocar el fideicomiso y/o mantenerse activo en la administración del fideicomiso – o irrevocable, en el cual el fideicomitente pierde la autoridad para revocar el fideicomiso. Hay varias ventajas y desventajas en cada tipo de fideicomiso – el fideicomitente debe analizarlas con la ayuda de su abogado para determinar que tipo de fideicomiso es el más conveniente.
- El Protector del fideicomiso
Cuando uno establece un fideicomiso, es común nombrar a otra persona el Protector del fideicomiso, para asegurar que una tercera persona, que conoce al fideicomitente y la vida personal del fideicomitente, tenga algún control sobre los fiduciarios del fideicomiso. El fideicomitente nombra al Protector en el momento en que se establece el fideicomiso.
- Elementos que se tienen que considerar en la elección de la jurisdicción del fideicomiso
Tanto el fideicomiso como el fiduciario serán gobernados por las leyes de la jurisdicción donde se establezca el fideicomiso. Por lo tanto, se debe elegir una jurisdicción donde:
- Las leyes estén basadas en el sistema anglosajón y los principios de fideicomisos estén bien establecidas;
- Las leyes de impuestos favorezcan a los fideicomisos;
- Existan leyes que les aseguren a los beneficiarios poder proteger y defender sus intereses en el fideicomiso;
- La situación política y económica esté estable;
- Las leyes gobernando el fideicomiso reconozcan los cambios que han ocurrido últimamente;
- Haya un buen sistema bancario;
- Haya un buen sistema de comunicaciones y de transporte; y
- Haya una historia que favorezca inversiones del extranjero sin cobrarles impuestos.